Piel renovada

La falta de sueño provoca un aumento en los niveles de hormonas del estrés. Estas hormonas causan inflamación en la piel, acelerando el proceso de envejecimiento y empeorando el acné. La falta de sueño también reduce la capacidad de la piel para mantenerse hidratada y hace que la piel luzca opaca y deshidratada. También puede disminuir la capacidad de la piel para protegerse de las sustancias químicas y contaminantes del medio ambiente.
Memoria mejorada
Mientras nuestro cuerpo descansa, nuestro cerebro trabaja arduamente. Tu cerebro consolida recuerdos mientras duermes, lo que te ayuda a recordar esa información con mayor facilidad, según un estudio. Si quieres aprender algo nuevo, necesitarás algo de práctica, pero tendrás un mejor rendimiento después de descansar.
Creatividad impulsada
Cuando el cerebro consolida los recuerdos mientras duermes, también los reorganiza y reestructura basándose en detalles emocionales. Los investigadores creen que este fortalecimiento de la memoria también ayuda a estimular la creatividad. Aunque puedas dormir menos de ocho horas, esto tendrá un efecto significativo en tus capacidades cognitivas.
Inflamación reducida
La falta de sueño aumenta la producción de hormonas inflamatorias, las cuales se relacionan con enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes, artritis y envejecimiento prematuro. Las personas que duermen seis horas o menos cada noche también presentan niveles más altos de proteína C reactiva, lo que se asocia con el riesgo de infarto, según los investigadores. Dormir bien por la noche ayuda a reducir la inflamación.
Peso controlado
Las mujeres que dormían cinco horas o menos por noche tenían un 32 % más de probabilidades de experimentar un aumento de peso significativo a lo largo de 16 años que las que dormían más, según un estudio publicado en el American Journal of Epidemiology. La falta de sueño provoca un aumento de la grelina, una hormona que estimula el apetito. Además, otras investigaciones muestran que quienes duermen menos tienen dificultades para mantener una rutina de ejercicio regular.
Depresión reducida
Dormir entre siete y nueve horas cada noche redujo los síntomas depresivos de los participantes en un estudio publicado en The Journal Sleep. Sin embargo, estos síntomas casi se duplicaron cuando se durmió menos o más de la cantidad recomendada. ¿Qué otras razones se te ocurren para posponer la alarma y dormir más? ¡Deja tus respuestas en los comentarios!