Skip to next element

Cómo afecta el estrés a tu piel

How Stress Affects Your Skin
Lo último que necesitas es algo más que te estrese, pero pensé que deberías saberlo... tu estrés se nota. En tu piel. Antes de que te asustes, déjame explicarte. Nuestros cuerpos reaccionan de la misma manera a situaciones de alta presión, ansiedad, falta de sueño y exceso de trabajo. Liberan cortisol (un potente esteroide) y otras hormonas. Esta reacción tiene consecuencias y, sencillamente, ninguna es buena. Aquí tienes algunas maneras en que el estrés afecta directamente a nuestra piel... Acné: Justo cuando crees que ya no puede empeorar, aparece un grano enorme. ¡No es casualidad! El estrés provoca que nuestro cuerpo produzca más grasa, y este aumento puede provocar brotes antiestéticos. Psoriasis, rosácea y eccema: Las personas que padecen psoriasis, rosácea o eccema pueden notar un aumento de los síntomas cuando están estresadas. Estas afecciones cutáneas pueden empeorar porque el estrés nos vuelve más sensibles, ya que reseca la piel y daña su barrera protectora. Ampollas febriles y herpes labial: al igual que el acné, un herpes labial es lo último con lo que quieres lidiar cuando ya estás tenso, pero el estrés también puede provocar este tipo de infección de la piel. Cáncer de piel: si bien el estrés puede no estar catalogado como una causa común de cáncer de piel, puede aumentar nuestras probabilidades de contraer la enfermedad e incluso puede ayudar a que se propague más rápido . Si el estado de tu piel (y tu salud) es importante, deberías tomar medidas para reducir tus niveles de estrés. Aquí tienes algunas maneras sencillas de mantener tu piel bajo control: Infografía sobre el estrés y la piel Limita tu carga de trabajo: Es fácil dejarse llevar por nuestras responsabilidades, pero establecer límites es importante. Asegúrate de programar tiempo para desconectar y que el trabajo no domine tu vida. Haz ejercicio varias veces a la semana: Ya sea una caminata rápida por tu vecindario o una sesión completa de ejercicio en el gimnasio, intenta hacer ejercicio varias veces a la semana para sudar y liberar el estrés. Hacer ejercicio puede ayudar a despejar la mente y reducir la ansiedad. Respira hondo: Sé que suena demasiado fácil, pero los ejercicios de respiración pueden ayudarte a relajarte. Mejor aún, prueba la meditación o toma una clase de yoga. La respiración controlada en ambas prácticas también puede ayudarte a aliviar el estrés. Duerme bien: Dormir poco puede causar estrés. Intenta dormir de siete a nueve horas cada noche e intenta relajarte una o dos horas antes de acostarte. Ver la televisión o pasar tiempo en las redes sociales estimula la mente y dificulta conciliar el sueño. Hablar: Reprimir nuestras emociones no las hace desaparecer. Sé abierto y comparte tus preocupaciones con un amigo o familiar en quien puedas confiar. Si sientes que tus problemas son demasiado personales o graves para compartirlos con alguien conocido, consultar con un terapeuta puede ser una excelente alternativa.
Share on:

Leave a comment

Tenga en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.

Featured In
Featured In
Featured In
Featured In
Featured In
Featured In
Featured In
Featured In
Featured In
Featured In