Temperaturas gélidas, vientos fuertes y aire seco: los meses de invierno pueden ser bastante duros para nuestra piel. Es importante adaptar nuestras rutinas de cuidado facial en consecuencia. Si no lo hacemos, es probable que terminemos con la piel seca y agrietada, lo que a veces puede resultar bastante incómodo. Aquí tienes nuestros consejos para que tu piel luzca y se sienta de maravilla durante todo el invierno…
Lo sentimos, pero esas cremas hidratantes ligeras que usas durante la primavera y el verano ya no son suficientes en esta época del año. Con la llegada del invierno, el aire se vuelve más seco, lo que también reseca la piel. Para combatir esto, necesitas cambiar tus cremas hidratantes habituales por unas mucho más "fuertes". Una crema hidratante espesa y cremosa debe aplicarse a diario para sanar y prevenir la piel seca. Prueba la Crème 93 de Yon-Ka: es perfecta para esos meses fríos y secos de invierno. Aplica tu crema hidratante por la mañana, a los pocos minutos de salir de la ducha para una máxima absorción. Si notas que tienes problemas con la piel seca, otro gran consejo es usar un humidificador. Un humidificador funciona como una excelente medida preventiva, ya que devuelve la humedad al aire seco dentro de tu casa. La clave para recordar durante los meses de invierno es que debes ser proactiva con tu cuidado de la piel. Empieza a seguir estos consejos para cuidar tu piel antes de que se reseque e incorpóralos a tu rutina diaria.
El frío a menudo nos deja la nariz roja y brillante, lo cual no es precisamente la mejor imagen. Para tratar una nariz roja, primero debes entender por qué sucede. El frío puede hacer que los vasos sanguíneos corten la circulación hacia la nariz. Al entrar en casa para calentarse, se produce un torrente de sangre a la nariz, lo que la deja roja como un tomate. Para tratar esto, necesitas que tu piel vuelva a la normalidad. Aplica una compresa tibia durante unos minutos al volver a casa y ¡verás cómo desaparece el enrojecimiento! Si notas que los pañuelos de papel te dejan la nariz irritada y roja cuando tienes mocos por el frío, asegúrate de usar los pañuelos más suaves que puedas encontrar. Prueba a usar un pañuelo con loción, que está diseñada para aliviar la nariz y prevenir la irritación.
Probablemente ya estés familiarizado con el cuidado de tus pies durante el verano para que estén listos para lucir sandalias. ¿Y en invierno? Los meses de invierno también pueden ser duros para nuestros pies. El aire frío y seco puede dejarlos ásperos y agrietados. No tienes que salir corriendo a hacerte la pedicura para que tus pies recuperen su forma. ¡En lugar de eso, trátalos en casa! Los pies ásperos y secos deben exfoliarse e hidratarse con regularidad para que también se mantengan hidratados . Puedes usar una piedra pómez en la ducha para eliminar la piel muerta y revelar una superficie mucho más suave. Luego, aplica una crema hidratante tan pronto como salgas de la ducha para que tu piel la absorba mejor.
La resequedad en las manos es uno de los problemas más comunes que enfrentamos durante los meses fríos de invierno. El clima suele dejarlas secas, agrietadas e irritadas. Asegúrate de protegerlas siempre del frío usando guantes cuando salgas al exterior. Otro consejo: hidrata tus manos después de lavarlas. El jabón puede eliminar la grasa que produce la piel, lo que ayuda a mantenerlas suaves. Asegúrate de llevar siempre contigo una loción de manos de alta calidad para mantener tu piel hidratada. Prueba Nutri-Protect Mains de Yon-Ka para reparar la piel seca y agrietada de tus manos.
Para mantener tus labios suaves y tersos, protégelos con un bálsamo labial con cera de abeja o lanolina para una hidratación extra . La piel de los labios es muy delicada y puede resecarse rápidamente si no la cuidas bien. Si notas que aparecen zonas descamadas, sigue esta sencilla guía paso a paso para que recuperen su suavidad.
Finalmente, es posible sufrir quemaduras por el viento durante el invierno. El aire frío es intenso y puede irritar mucho la piel si no tenemos cuidado. Si vas a estar al aire libre durante un tiempo prolongado, asegúrate de tomar las precauciones necesarias para proteger tu piel. Asegúrate de aplicar una crema facial espesa con FPS antes de salir. Si hay nieve en el suelo y brilla el sol, este puede reflejarse en la nieve y aumentar considerablemente las probabilidades de sufrir quemaduras solares. Incluso si no puedes ver el sol, es recomendable usar FPS para asegurarte de que tu piel esté protegida. Cúbrete la mayor parte posible de la piel con guantes, bufandas, etc., para mantenerte abrigado y protegerte.
Piel seca
Lo sentimos, pero esas cremas hidratantes ligeras que usas durante la primavera y el verano ya no son suficientes en esta época del año. Con la llegada del invierno, el aire se vuelve más seco, lo que también reseca la piel. Para combatir esto, necesitas cambiar tus cremas hidratantes habituales por unas mucho más "fuertes". Una crema hidratante espesa y cremosa debe aplicarse a diario para sanar y prevenir la piel seca. Prueba la Crème 93 de Yon-Ka: es perfecta para esos meses fríos y secos de invierno. Aplica tu crema hidratante por la mañana, a los pocos minutos de salir de la ducha para una máxima absorción. Si notas que tienes problemas con la piel seca, otro gran consejo es usar un humidificador. Un humidificador funciona como una excelente medida preventiva, ya que devuelve la humedad al aire seco dentro de tu casa. La clave para recordar durante los meses de invierno es que debes ser proactiva con tu cuidado de la piel. Empieza a seguir estos consejos para cuidar tu piel antes de que se reseque e incorpóralos a tu rutina diaria.
Nariz roja
El frío a menudo nos deja la nariz roja y brillante, lo cual no es precisamente la mejor imagen. Para tratar una nariz roja, primero debes entender por qué sucede. El frío puede hacer que los vasos sanguíneos corten la circulación hacia la nariz. Al entrar en casa para calentarse, se produce un torrente de sangre a la nariz, lo que la deja roja como un tomate. Para tratar esto, necesitas que tu piel vuelva a la normalidad. Aplica una compresa tibia durante unos minutos al volver a casa y ¡verás cómo desaparece el enrojecimiento! Si notas que los pañuelos de papel te dejan la nariz irritada y roja cuando tienes mocos por el frío, asegúrate de usar los pañuelos más suaves que puedas encontrar. Prueba a usar un pañuelo con loción, que está diseñada para aliviar la nariz y prevenir la irritación.
Pies ásperos/agrietados
Probablemente ya estés familiarizado con el cuidado de tus pies durante el verano para que estén listos para lucir sandalias. ¿Y en invierno? Los meses de invierno también pueden ser duros para nuestros pies. El aire frío y seco puede dejarlos ásperos y agrietados. No tienes que salir corriendo a hacerte la pedicura para que tus pies recuperen su forma. ¡En lugar de eso, trátalos en casa! Los pies ásperos y secos deben exfoliarse e hidratarse con regularidad para que también se mantengan hidratados . Puedes usar una piedra pómez en la ducha para eliminar la piel muerta y revelar una superficie mucho más suave. Luego, aplica una crema hidratante tan pronto como salgas de la ducha para que tu piel la absorba mejor.
Manos secas
La resequedad en las manos es uno de los problemas más comunes que enfrentamos durante los meses fríos de invierno. El clima suele dejarlas secas, agrietadas e irritadas. Asegúrate de protegerlas siempre del frío usando guantes cuando salgas al exterior. Otro consejo: hidrata tus manos después de lavarlas. El jabón puede eliminar la grasa que produce la piel, lo que ayuda a mantenerlas suaves. Asegúrate de llevar siempre contigo una loción de manos de alta calidad para mantener tu piel hidratada. Prueba Nutri-Protect Mains de Yon-Ka para reparar la piel seca y agrietada de tus manos.
Labios agrietados

Protéjase contra las quemaduras del viento
Finalmente, es posible sufrir quemaduras por el viento durante el invierno. El aire frío es intenso y puede irritar mucho la piel si no tenemos cuidado. Si vas a estar al aire libre durante un tiempo prolongado, asegúrate de tomar las precauciones necesarias para proteger tu piel. Asegúrate de aplicar una crema facial espesa con FPS antes de salir. Si hay nieve en el suelo y brilla el sol, este puede reflejarse en la nieve y aumentar considerablemente las probabilidades de sufrir quemaduras solares. Incluso si no puedes ver el sol, es recomendable usar FPS para asegurarte de que tu piel esté protegida. Cúbrete la mayor parte posible de la piel con guantes, bufandas, etc., para mantenerte abrigado y protegerte.