Con el paso del tiempo, nuestra piel cambia debido a la exposición solar, los hábitos personales y otros cambios naturales que afectan su apariencia. A medida que envejecemos, notamos que nuestra piel no luce tan suave ni tersa como antes, e incluso puede verse más seca y fina. Esto se debe a la menor elasticidad y al menor colágeno de nuestra piel. Incluso pueden aparecer arrugas preocupantes a los 30 o 40 años, resultado de las expresiones faciales y la menor elasticidad de la piel.
Aunque no podemos congelar el tiempo ni combatir el envejecimiento, sí podemos retardar los efectos del envejecimiento en nuestra piel incorporando estos alimentos antienvejecimiento a nuestra dieta…
Estas pequeñas bayas contienen una potente dosis de antioxidantes. Los antioxidantes protegen tu piel de los radicales libres que pueden dañarla y provocar arrugas. Espolvorea arándanos sobre yogur o añádelos a tus cereales para convertir tu desayuno en una máquina del tiempo para tu piel.
A medida que envejecemos, nuestra piel pierde firmeza. Algunos nutrientes, como la luteína y el betacaroteno, dos potentes sustancias presentes en las espinacas, aumentan la elasticidad. Sustituye la lechuga romana por espinacas para conseguir una piel más firme fácilmente.
Cuando sufrimos de falta de hidratación, las imperfecciones de la piel se notan aún más. Combate la sequedad consumiendo pescado de agua fría como sardinas y salmón. Rico en omega-3, consumir estos pescados con regularidad ayudará a mantener la piel tersa e hidratada.
La sandía no tiene mucha publicidad como alimento antienvejecimiento, pero esta jugosa fruta contiene licopeno y betacaroteno, que pueden actuar como un protector solar natural en la piel. Consumir alimentos con estos dos nutrientes puede ayudar a protegerte del daño solar, las arrugas y la hiperpigmentación o manchas solares que lo acompañan.
La vitamina E es otro gran antioxidante que previene el daño cutáneo, además de ayudar a retener la humedad. Espolvorea semillas de calabaza en tus ensaladas para un toque crujiente y saludable, o simplemente toma un puñado por la tarde cuando tengas hambre. Aquí tienes una excelente receta para tostar tus propias semillas de calabaza.
Quizás te hayas puesto rodajas de pepino en los ojos para aliviar la hinchazón y desestresarte, pero ¿sabías que comer pepino también puede ser beneficioso para la piel? ¡El sílice presente en la cáscara ayuda a producir colágeno! Para un refrigerio rápido y antiarrugas, corta un pepino con piel en rodajas y mójalo en hummus o yogur griego.
Arándanos
Estas pequeñas bayas contienen una potente dosis de antioxidantes. Los antioxidantes protegen tu piel de los radicales libres que pueden dañarla y provocar arrugas. Espolvorea arándanos sobre yogur o añádelos a tus cereales para convertir tu desayuno en una máquina del tiempo para tu piel.
Espinaca
A medida que envejecemos, nuestra piel pierde firmeza. Algunos nutrientes, como la luteína y el betacaroteno, dos potentes sustancias presentes en las espinacas, aumentan la elasticidad. Sustituye la lechuga romana por espinacas para conseguir una piel más firme fácilmente.
Sardinas
Cuando sufrimos de falta de hidratación, las imperfecciones de la piel se notan aún más. Combate la sequedad consumiendo pescado de agua fría como sardinas y salmón. Rico en omega-3, consumir estos pescados con regularidad ayudará a mantener la piel tersa e hidratada.
Sandía
La sandía no tiene mucha publicidad como alimento antienvejecimiento, pero esta jugosa fruta contiene licopeno y betacaroteno, que pueden actuar como un protector solar natural en la piel. Consumir alimentos con estos dos nutrientes puede ayudar a protegerte del daño solar, las arrugas y la hiperpigmentación o manchas solares que lo acompañan.
Semillas de calabaza
La vitamina E es otro gran antioxidante que previene el daño cutáneo, además de ayudar a retener la humedad. Espolvorea semillas de calabaza en tus ensaladas para un toque crujiente y saludable, o simplemente toma un puñado por la tarde cuando tengas hambre. Aquí tienes una excelente receta para tostar tus propias semillas de calabaza.
Pepinos
Quizás te hayas puesto rodajas de pepino en los ojos para aliviar la hinchazón y desestresarte, pero ¿sabías que comer pepino también puede ser beneficioso para la piel? ¡El sílice presente en la cáscara ayuda a producir colágeno! Para un refrigerio rápido y antiarrugas, corta un pepino con piel en rodajas y mójalo en hummus o yogur griego.
