Para muchas mujeres, los cambios hormonales durante el ciclo menstrual o el paso por la menopausia provocan brotes no deseados.
Casi la mitad de las mujeres de entre 21 y 30 años, una cuarta parte de las de entre 31 y 40 años y el 12 % de las de entre 41 y 50 años padecen acné, según un estudio publicado en la revista Journal of Women's Health. Sin importar la edad, el acné se forma cuando los poros se obstruyen. En las mujeres, un aumento hormonal puede estimular la producción de sebo, una sustancia grasa en las glándulas sebáceas de la piel, generalmente en los pómulos, el mentón y la mandíbula.
Siga estos sencillos consejos para ayudar a prevenir la reaparición de brotes…
Muchos jabones para el acné contienen peróxido de benzoilo y ácido salicílico, que pueden causar sequedad, picazón, enrojecimiento e incluso descamación de la piel. Reemplaza estos jabones por productos suaves con emolientes que protejan la barrera cutánea. Un concentrado para la piel con ácido láctico elimina las células muertas, lo que ayuda a unificar el tono de la piel y la deja fresca. Al mismo tiempo, aceites esenciales aromáticos como lavanda, geranio, romero, ciprés y tomillo inhiben las bacterias que causan los brotes y regulan la secreción excesiva de sebo.
Los anticonceptivos orales ayudan a regular los aumentos hormonales, lo que ayuda a prevenir la producción excesiva de grasa en la piel durante el ciclo menstrual. Si te interesa este método de tratamiento, consulta con tu médico, quien te recetará una de las marcas aprobadas por la FDA para el tratamiento del acné. Como siempre, consulta con tu médico sobre los posibles riesgos asociados a las píldoras anticonceptivas.
Los esteticistas, expertos en el cuidado de la piel, pueden realizar extracciones para lograr una piel suave y limpia. La mayoría de los esteticistas utilizan una técnica manual, mientras que algunos pueden usar una herramienta metálica para eliminar el sebo que causa el acné. La extracción aplanará la protuberancia, reducirá la irritación y hará que los poros se vean más pequeños. El proceso suele incluir vapor, exfoliación y extracción, seguidos de un desinfectante y un limpiador que minimiza los poros, como un tónico.
Añadir una taza de té verde a tu dieta puede ayudarte a mantener tu piel libre de brotes. La epigalocatequina-3-galato (EGCG), uno de los principales antioxidantes del té verde, influye en la producción de hormonas relacionadas con el acné. Sus propiedades desintoxicantes y antiinflamatorias también ayudan a prevenir los brotes.
No es ningún secreto que las mujeres tienden a tener antojos de comida chatarra durante su ciclo menstrual. Sin embargo, al consumir alimentos procesados como pan y dulces, estos se descomponen en azúcar, lo que provoca un aumento repentino de los niveles de insulina y, a continuación, una mayor producción de sebo. Consume proteínas integrales, frutas y verduras, especialmente durante la época de brotes, para ver mejoras.
Vuélvete natural
Muchos jabones para el acné contienen peróxido de benzoilo y ácido salicílico, que pueden causar sequedad, picazón, enrojecimiento e incluso descamación de la piel. Reemplaza estos jabones por productos suaves con emolientes que protejan la barrera cutánea. Un concentrado para la piel con ácido láctico elimina las células muertas, lo que ayuda a unificar el tono de la piel y la deja fresca. Al mismo tiempo, aceites esenciales aromáticos como lavanda, geranio, romero, ciprés y tomillo inhiben las bacterias que causan los brotes y regulan la secreción excesiva de sebo.
YON-KA Juvenile es un concentrado terapéutico para la piel rico en ácido láctico y aceites esenciales aromáticos.
Pregúntele a su médico sobre los anticonceptivos orales
Los anticonceptivos orales ayudan a regular los aumentos hormonales, lo que ayuda a prevenir la producción excesiva de grasa en la piel durante el ciclo menstrual. Si te interesa este método de tratamiento, consulta con tu médico, quien te recetará una de las marcas aprobadas por la FDA para el tratamiento del acné. Como siempre, consulta con tu médico sobre los posibles riesgos asociados a las píldoras anticonceptivas.
Concierte una cita con una esteticista
Los esteticistas, expertos en el cuidado de la piel, pueden realizar extracciones para lograr una piel suave y limpia. La mayoría de los esteticistas utilizan una técnica manual, mientras que algunos pueden usar una herramienta metálica para eliminar el sebo que causa el acné. La extracción aplanará la protuberancia, reducirá la irritación y hará que los poros se vean más pequeños. El proceso suele incluir vapor, exfoliación y extracción, seguidos de un desinfectante y un limpiador que minimiza los poros, como un tónico.
Beber té verde
Añadir una taza de té verde a tu dieta puede ayudarte a mantener tu piel libre de brotes. La epigalocatequina-3-galato (EGCG), uno de los principales antioxidantes del té verde, influye en la producción de hormonas relacionadas con el acné. Sus propiedades desintoxicantes y antiinflamatorias también ayudan a prevenir los brotes.
Reducir los carbohidratos refinados
No es ningún secreto que las mujeres tienden a tener antojos de comida chatarra durante su ciclo menstrual. Sin embargo, al consumir alimentos procesados como pan y dulces, estos se descomponen en azúcar, lo que provoca un aumento repentino de los niveles de insulina y, a continuación, una mayor producción de sebo. Consume proteínas integrales, frutas y verduras, especialmente durante la época de brotes, para ver mejoras.